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El ojo humano distingue unos 10.000 colores pero los desfiles de Balenciaga, Prada, Chloé o Armani nos dejaron la retina completamente obnubilada de cremoso camel.
Un color de arriba abajo, desde el total look en camel a los pequeños toques. Empezando por los pies, en bailarinas, botas y botines, subiendo por pantalones y faldas, escalando por blusas y chaquetas y coronando en los cabellos, porque incluso en el pelo, el color camel se dejará ver (los rubios miel están súper de moda). Eso por no menciona bolsos y todo tipo de accesorios y por supuesto, abrigos. El fondo de armario es camel.
¿De dónde viene? De los abrigos setenteros. Esta prenda, por sí misma, es pura tendencia. Mira esta propuesta de Derek Lam![]()
¿Te has fijado en lo adaptable que es este color? Además de sus múltiples tonalidades (desde las más amarillentas a las verdosas- aceitunadas) el camel, que también es color del camuflaje, de las arenas del desierto, de las tardes soleadas, y de las salsas más apetecibles, tiene algo de
Si echáramos la vista atrás, lo veríamos en muchas de las colecciones pasadas, como por ejemplo en esta propuesta de 2008, firmada por Stefano Pilati para Ives Sant Laurent, el color camel siempre estuvo ahí, sobrevolando la pasarela en espera de que llegara ¡por fin! su despegue definitivo en este otoño que estamos estrenando.
¿Cómo llevarlo?
En Tantra lo mezclan así de bien con gris.
También queda de maravilla mezclado con denim, con negro, y con tonos tan chocantes como los vivos fluorescentes.
Pero no temas y sé valiente.
Apuesta por el total look.
El Camel es el must del otoño y merece la pena lucirlo en toda su extensión.