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27 julio 2012   Por:

Cuida tu piel en verano

 

La exposición al sol puede desencadenar todo tipo de efectos negativos: quemaduras, insolaciones, envejecimiento, aparición de manchas en la piel, desarrollo de alergias solares, alteraciones del sistema inmunitario, lesiones oculares y, por último, cáncer de piel. Pero esto no quiere decir que debamos caer en el miedo al sol o “tanofobia”, ya que el sol es necesario para que el organismo funcione correctamente. De hecho, los expertos aseguran que es necesario que el cuerpo se exponga a la luz solar, aunque no más de cinco o diez minutos una o dos veces por semana, lo suficiente para mantener unos niveles correctos de vitamina D (que sólo se activa con las radiaciones solares, y es fundamental para el organismo).

Según varios estudios el 8% de los españoles no se protege del sol, y el 19% utiliza un índice de protección inferior a 15, el mínimo que recomienda el Ministerio de Sanidad y Consumo. Además, aunque por  sentido común deberíamos proteger las zonas más expuestas, se descuida la protección en el cabello (80%), los labios (42%), y las manos (41%).

Pero el sol calienta todo el año: según nos confirma el Dr. Ricardo Ruiz, jefe de Dermatología de la Clínica Ruber, más del 80% de la radiación que recibe nuestra piel la tomamos en épocas de no-verano. Por eso es tan importante nos concienciemos de utilizar protección solar durante todo el año. Ojo con los días nublados, ya que las radiaciones atraviesan las nubes en un 90%, aunque no lo notemos.

Todo lo que hacemos en nuestro día a día al aire libre, desde ir a trabajar hasta pasear, también nos expone a los efectos perjudiciales del sol. Por eso hoy te damos las pautas para un verano saludable:

–        Elige un protector solar adecuado a tu tipo de piel.

–        Aplica el producto de forma generosa, sobre la piel seca y al menos veinte minutos antes de la exposición, ya que el efecto no es inmediato.

–        Renueva la aplicación cada dos horas y después de cada baño.

–        Utiliza una protección más alta los primeros días.

–        Extrema las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles y expuestas.

–        Nunca utilices protectores solares que lleven abiertos desde el año anterior, ya que pueden haber perdido sus propiedades.

Por último, todos los dermatólogos coinciden en un punto: el mejor bronceado, y el más sano, es el que se consigue con los productos autobronceadores. ¿Por qué no pruebas este año?