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5 julio 2011   Por:

Depilación en verano

 

Nos gusta estar estupendas durante todo el año… pero en cuanto llega el verano, la depilación se convierte en un paso fundamental para lucir palmito. Prendas de tirantes o palabra de honor, faldas y vestidos cortos, sandalias y bikinis… Imperdonable no lucir una depilación perfecta (al menos en las zonas más visibles).

Las opciones son muchas, para todos los gustos, y van desde las más cómodas y económicas, como la cuchilla, a las más caras, como la depilación láser, pasando por la clásica cera.

Pero hay que tener en cuenta varios aspectos a la hora de depilarse en verano. Empecemos por la depilación láser, que lleva años siendo la estrella a la hora de acabar con el vello no deseado en cualquier parte del cuerpo: si te la has hecho durante el invierno, perfecto, pero los meses de sol no son el mejor momento para empezar (o para seguir con las sesiones), a no ser que verdaderamente seas muy formal y no vayas a tomar el sol. Con tomar el sol no nos referimos sólo a tumbarte durante horas en la playa, sino a simplemente pasear con unos pantalones cortos.

El láser y el sol son totalmente incompatibles, ya que en las zonas depiladas la piel es muchísimo más sensible al sol, y pueden aparecer manchas. Así que ya lo sabes: si te decides a depilarte con láser en verano, no salgas a la calle sin proteger la zona con un fotoprotector de factor máximo, 50+, y recuerda renovar la aplicación cada dos horas para evitar disgustos.

La cuchilla es posiblemente el método más práctico y rápido, aunque su gran inconveniente es que fortalece el vello. Lo recomendamos únicamente para situaciones “de urgencia”, como una escapada improvisada a la playa o a la piscina. Hoy en día ya no es tan negativo para la salud de la piel, ya que existen maquinillas especiales para mujeres, como la nueva Venus Breeze de Gillette, de la que es imagen Jennifer Lopez, que cuida y protege la piel de la agresión de la cuchilla.

Una alternativa a las cuchillas son las cremas, que por suerte ya no tienen el desagradable aroma que las caracterizaba años atrás. La mejor opción son las cremas de ducha como la de Veet, porque no tienes que esperar varios minutos: te la aplicas, te metes en la ducha (no se va con el agua de la ducha, sino con una paleta especial), y mientras te vas duchando la crema va haciendo su acción depilatoria.

La cera (nunca caliente, es malísima para la circulación, además de irritar la piel) es un clásico que no falla, y que además tiene la ventaja de ir debilitando poco a poco el vello. Si te depilas siempre con cera, notarás que hay zonas donde el vello empieza a dejar de salir.

Otra buena opción para la depilación en casa son las máquinas depilatorias, como la nueva Aquaperfect de Rowenta: no sólo arranca hasta el vello más corto de raíz, sino que además es posible utilizarla bajo el agua, no duele y no irrita la piel. Incluye todo tipo de cabezales para hacerte la depilación aún más fácil.