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2 diciembre 2011   Por:

El perfume, pequeñas dosis de lujo en Navidad

 

El perfume representa al lujo y es el artículo más asequible que podemos comprar mientras rozamos la “alta costura”.

Sus envases nos recuerdan a los trajes de fiesta, los cofres de regalo son pequeñas obras de arte, los anuncios auténticas películas y el interior, una oda a las sensaciones.

Y es que las emociones que puede provocar un perfume son tantas como tanto de de sí nuestra capacidad olfativa. Según los expertos, nuestro olfato nos permite diferenciar hasta 10.000 olores diferentes. El olfato es un sentido que nunca descansa, ni siquiera cuando dormimos. Para comprender mejor el poder del los aromas, piensa en tu perfume favorito y en la cantidad de emociones que te produce: seguridad, frescura, mimos, sensualidad…

Un perfumista es un alquimista de las emociones y elabora su perfume mezclando aromas y sensaciones, por ejemplo utilizará notas de lavanda, si busca producir serenidad ; o rosa, sándalo y vetiver si quiere relajar; se decantará por los cítricos para estimular o utilizará pachuli para conseguir un perfume sensual. 

El caso es queel verbo “Regalar” va unido a la Navidad y esto sigue así pese a la crisis. Hay un componente psicológico muy presente en el ejercicio de regalar. Cómo resaltan las encuestas, somos un país optimista por naturaleza y hacemos aquello que nos eleva la moral, lo hacemos por nuestro bien y por el bien de los demás, por eso regalamos, por ejemplo perfumes, con el bolsillo más o menos apretado y ajustamos nuestro presupuesto, para no perdernos ese placer de que alguien abra un regalo tuyo.

La elección del perfume no es solo una cuestión de gusto. Cuando esta Navidad regalemos perfume busquemos entre sus componentes aquellas notas que provoquen las sensaciones que buscamos, y ante la duda para regalarse o regalar pensemos, como somos o como queremos según estos cuatro sub-tipos:

  • La elegante: Se perfuma por refinamiento. Es refinada, atemporal, valiosa, emocionante, auténtica, lujosa, tradicional, sutil y romántica
  • La seductora: Lo hace para seducir. Es provocadora, sexy, misteriosa, glamorosa, sensual, pícara, fantasiosa, irresistible, voluptuosa.
  • La natural: Se perfuma para sentirse bien. Pura, serena, dinámica, sencillez, armonía, envolvente, emocionante.
  • La mujer niña: Busca resaltar su personalidad. Despreocupada, alegre, fantasiosa, urbana, chispeante, enérgica, ternura y estimulante.

 Aquí os dejamos un interesante video para que esta Navidad, acertéis con el aroma ideal: