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28 noviembre 2010   Por:

Forever glamour el libro de estilo imprescindible

 

Ya sea por su preciosa portada, con relieves aterciopelados, o por su interesante interior, este libro hay que tenerlo. Su autora,  Caroline Cox es profesora de historia de la moda y una de las analistas más internacionalmente reconocidas. Forever glamour (Editorial Oceano) es su cuarto libro y no tiene desperdicio.

En sus primeras páginas el libro se pregunta qué es el glamour y poco a poco, la cuestión va encontrando sus propias respuestas. La primera es que para ser glamurosa no es necesario haber nacido guapa: un buen estilista, (utilizados desde 1930 por los estudios cinematográficos hollywoodienses) ayudará a analizar el potencial de cada cuál, tal y como se hace con cualquier estrella del mundo del celuloide.

En la actualidad, un profesional tan reconocido como Rachel Zoe puede ganar 6.000 dólares por día. Sin embargo, el libro insiste en que no hay que hacer grandes dispendios económicos para hacerse glamuroso. Uno de los secretos de belleza de Audrey Hepburn era tan barato como abrir el grifo del agua corriente y seguir un protocolo con agua templada y jabón.

Además de consejos de belleza y estilo, el libro recoge frases célebres con mucha intención: después de una serie de recomendaciones para conseguir estar más guapa, la autora resalta esta frase de  Elle Macpherson: Cuando todo lo demás te falle ¡sonríe!

Otra frase lapidaria que prácticamente resume el libro es de Lilly  Daché, sombrerera de Nueva York en la década de los 50: El glamour es lo que incita a un hombre a pedirte el número de teléfono y a una mujer a pedirte el nombre de tu modista. 

Nicole Kidman, (de la que Lagerfield dijo: su perfección no es real y ella lo sabe), Angelina Jolie, Marilyn, o Gwen Stefanie, son sólo algunos de los ejemplos de mujeres espejos en los que nos invita a mirarnos el libro.

Al final de Forever glamour hay un espacial dedicado a las bodas, aunque el glamour de hoy día no pase necesariamente por un ¡Sí, quiero!

Imágenes: Sipa Press/Editorial Océano