
Alexander McQueen, londinense de nacimiento, dejó a los 16 años la escuela para empezar como aprendiz de diseño de ropa con diversos maestros. Tras su paso por la sastrería del teatro Angels and Bermans adquirió la experiencia suficiente para crear su propia firma.
Sus colecciones son conocidas por su poder emocional y su energía, así como la naturaleza romántica de los diseños. En ellas combina su conocimiento profundo de la sastrería británica, la mano de obra fina de los franceses atelier de alta costura y el acabado impecable de fabricación italiana.
Así, se ha convertido en uno de los diseñadores de moda más respetados del mundo. Ejemplo de ello es que en el año 2000, el 51% de Alexander McQueen fue adquirida por el Grupo Gucci, donde el diseñador permaneció como Director Creativo durante un tiempo.