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28 febrero 2011   Por:

And the Oscar goes to…

 

Era de esperar, las quinielas cinéfilas se cumplieron… Las fashionistas, también.

Natalie Portman se alzó ayer con la estatuilla dorada sobre el escenario y con el triunfo con su outfit sobre la alfombra roja.

Fue la invitada más esperada y casi la última en llegar, para deleite de todos, luciendo embarazo con un  elegantísimo diseño de Rodarte, que remató con unos pendientes en cascada de Tiffany y un semi- recogido naïf perfectamente combinado con su maquillaje en tonos empolvados y ojos smoked color miel.

Glamour para todos los gustos
A pesar de las grandes ausentes, como Charlize Theron, Angelina Jolie o Diane Kruger, que siempre aciertan sobre la red carpet, el glamour tuvo algunas representantes destacadas:

Como Cate Blanchet, impresionante con su Givenchy Couture plagado de detalles joya en pecho y espalda… Exquisita.

Además, Cate es siempre es una de las invitadas más bellas sin necesidad de recurrir a grandes artificios. Por eso volvió a confiar en su melena minimal , sus labios nude y unos ligeros trazos de eyeliner.

Pero si Cate es una veterana del estilo, parece que le ha salido una jovencísima competidora: Hailee Steinfeld.

No es fácil acertar con un look teenager en los Premios de la Academia (sonados fracasos como el de Anna Paquin lo demuestran), pero Hailee lo consiguió con su Marchesa, su delicado recogido babydoll con diadema de Fred Leihgton y su maquillaje súper natural.

Otra ex niña prodigio del cine norteamericano, Scarlett Johansson, no necesitó de ex marido (una pena no ver a Ryan Reynolds de su brazo) para deslumbrar sobre la alfombra roja.

El triunfo fue gracias a su borgoña Dolce & Gabanna (diseñado exclusivamente para ella). Su peinado, a pesar de haber sido de los más criticados, a nuestro juicio, hace más dulce su apariencia. Y cuanto más se aleja del voluptuoso estereotipo Marilyn, más nos gusta.

Si a falta de Angelina nos bastó con Scarlett; a falta de Charlize y Diane, tuvimos que conformarnos con Amy Adams y Michelle Williams

Ambas supieron salir al paso de los flashes y acertaron a las puertas del Kodak Theatre con sus diseños.

Las lentejuelas azul tinta de Amy estaban firmadas por L´Wren Scott y competían ferozmente en destellos con las impresionantes joyas de Cartier . Las paillettes blancas de Michelle tenían acento francés, obra de Chanel para acompañar el brillo de sus joyas, de Harry Winston.

Malas compañías
No todo podían ser aciertos. Algunas de las parejas más esperadas de la noche fracasaron estrepitosamente en gran parte por las malas elecciones de las féminas…

Anne Hathaway (antes de cambiarse siete veces) llegó as la ceremonia del brazo de Valentino con no de sus famosos vestidos rojos. Una lástima que le echara diez años encima… Casi los mismos que tenía el vestido (un vintage de 2002)

Helena Boham Carter, siempre entre las listas de las peor vestidas, no defraudó con su vestido de Colleen Atwood (premio al mejor vestuario por Alice in Wonderland) como complementos, un bolso en forma de abanico y una reivindicativa liga con la Union Jack.

Penélope Cruz nos dañó la vista con su énfasis por mostrarnos cómo ha “recuperado” su figura tan sólo un mes después de dar a luz… El modelo que estropea en la imagen es de L´Wren Scott, las joyas que no arreglan el desastre son de Chopard y los zapatos que debieron no pisar la red carpet, de Jimmy Choo.

Imágenes: Image.net