Cerrar

Vuestros Comentarios

 Un Comentario
 

Escribe tu Comentario debajo o haz un trackback desde tu web.

22 julio 2011   Por:

Sonrisa blanca

 

Hay pocas cosas que llamen tanto la atenciĂłn en el rostro como la sonrisa. Una sonrisa blanca y bonita resulta atractiva, mientras que una sonrisa con los dientes manchados… te estropea totalmente el look.

Antes acudíamos al dentista solamente para temas de salud, desde la revisión anual a un dolor de muelas, pero ahora la estética dental tiene cada vez más peso y más importancia, y además ofrece soluciones para todo tipo de problemas y necesidades.

Sin duda, uno de los tratamientos que tienen más éxito, y que más demandamos, es el blanqueamiento dental. Todos queremos tener unos dientes sanos, bonitos y blancos y una sonrisa perfecta, y desde hace unos años el blanqueamiento ya no es un tratamiento exclusivo para celebrities, ya que tiene precios asequibles con resultados estupendos.

Hasta hace poco, la mayor parte de sistemas para blanquear los dientes eran muy costosos y agresivos con el diente, y para colmo, no aseguraban resultados satisfactorios. Pero a día de hoy la tecnología aplicada a la estética dental ofrece diferentes tratamientos que, en una sola sesión de poco más de media hora de duración y un tratamiento en casa, dejan los dientes blancos y brillantes: ¡hasta doce tonos más claros!

Uno de los sistemas más extendidos y que mejor resultado ofrece es QuickWhite, disponible en muchas clínicas de prestigio (y con un precio que ronda los 600 €). Es un sistema de blanqueamiento combinado, ya que consta de una parte en clínica y otra en casa.

Un factor a tener en cuanta es que el blanqueamiento puede aumentar la sensibilidad dental, aunque por lo general se trata de un aumento puntual, que desaparece al abandonar (o al terminar) el tratamiento. De todas maneras, si comienzas un tratamiento de blanqueamiento dental y notas molestias en los dientes, díselo a tu higienista: te recetará un gel anti-sensibilidad que te hará el tratamiento mucho más derivado.

El proceso es muy sencillo: comienza con una limpieza bucal, y una vez que los dientes están perfectamente limpios, nos toman los moldes de los dientes para hacer unas férulas a medida, en las que aplicaremos el producto blanqueador en casa.

Mientras se preparan las férulas, nos aplican un gel sobre los dientes, que se activa con una luz led. Tras una sesión que puede oscilar entre 15 y 45 minutos (dependiendo del tono del diente y de la posible sensibilidad), termina el tratamiento en clínica, y al día siguiente comenzamos con el tratamiento en casa, que es muy sencillo: tan solo hay que colocar un gel (como el que nos pusieron en consulta pero menos concentrado) en la férula, y ponerse las férulas durante un mínimo de una hora al día y un máximo de seis.

El tratamiento dura aproximadamente entre dos semanas y un mes (la media son veinte días), y poco a poco se van apreciando los resultados. Una vez finalizado se vuelve a consulta, donde el higienista dictamina si los dientes están ya bien, o si conviene una nueva sesión en la consulta.

Por último, ten en cuenta que hay factores como el consumo de café, vino tinto o té contribuyen a manchar los dientes, así como el tabaco y determinadas medicinas, como las tetraciclinas. Tanto si te has blanqueado los dientes como si no, intenta evitarlos.