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15 septiembre 2012   Por:

Turismo dental: ¡mucho cuidado!

 

Llevamos ya bastantes años oyendo hablar de un fenómeno social que se conoce como turismo médico. Sin embargo, el objetivo de estos viajes al extranjero con visita al médico programada, así como el perfil del paciente, han cambiado con el paso del tiempo: antes, la gente con más recursos de los países menos favorecidos viajaba a lugares como Europa o Estados Unidos para poder acceder a mejores tratamientos… y ahora es al contrario: personas del, digamos, “primer mundo” viajan a otro tipo de países buscando tratamientos médicos más económicos, especialmente en el caso de la odontología y la medicina estética. Una forma curiosa de hacer turismo: por un lado se conocen destinos exóticos, y por otro, se someten a algún tratamiento médico.

Sin embargo, este tipo de turismo médico tiene sus riesgos, ya que, como se suele decir, “lo barato puede salir caro”. Y cuando hablamos de salud, no vale la pena jugársela por conseguir un precio mejor. El doctor Iván Malagón, uno de los odontólogos más prestigiosos de España nos explica los contras de este tipo de viajes: en primer lugar, si se elige un país del que no se domina la lengua, el idioma puede ser un problema a la hora de comunicarnos con el equipo médico. En segundo lugar, y aún más importante, existe el peligro de ponerse en manos de personas que no cuentan con la formación necesaria, en instalaciones que no estén acondicionadas correctamente o sin las atenciones adecuadas.

Además, en el caso de no quedar satisfechos con la intervención o el tratamiento existen pocas vías de reclamación, y si se contrata un paquete y finalmente no se realiza el tratamiento por cualquier motivo (como que, una vez en el lugar, el centro o el médico no sean lo esperado y no inspiren confianza), no se puede recuperar el dinero.

Por eso, desde Solo Moda te recomendamos que para los asuntos serios, como la salud, te pongas siempre en manos de personal debidamente cualificado, avalado por los organismos adecuados, y libre de riesgos innecesarios.